miércoles, 8 de febrero de 2012

Prado Maguillo-Cobos(o Puntal de la Misa)

El Calar del Cobo (o el "Calal" a secas para los nativos del valle) es una montaña salvaje que se alza imponente sobre el valle del río Segura casi 1000 metros. En un inmenso macizo calcáreo con orientación norte-sur,  cuya vertiente este se presenta como un murallón infranqueable bajo el que se asientan numerosas cortijadas que se abastecen de los no menos numerosos manantiales y surgencias que proporciona nuestra montaña. La cara oeste, que es la que nos ocupará durante esta ruta, es menos lineal y cuenta con numerosos salientes e incluso "subcalares" (el Calarico 1712 mts.) que le dan un aspecto diferente a la cara opuesta.
Icono del senderismo serrasegureño, esta ruta lineal supone un deleite visual en cualquier época del año.  Es un recorrido para hacerlo sin prisas, empapándonos de detalles, ya que con una mañana nos sobra tiempo y es apto para la inmensa mayoría de las personas a las que les guste caminar. Ascendida a pie, en bici de montaña o en coche por decenas de personas cada año durante la primavera y principios de verano, es una cima cómoda que ofrece muchas satisfacciones para el montañero.
La ruta que se describe integra en la misma el PR-A-196 y los 2,3 kilómetros extras desde Prado Maguillo no suponen ninguna dificultad añadida sino más bien un regalo para nuestra vista. Realizada el 5 de febrero de 2012, contó con el aliciente adicional de que nevó un par de días antes y estábamos en la llamada "ola siberiana" que al final no fue para tanto. Para mí, que me fascina la nieve, subir a esta montaña en invierno supone una inyección enorme de buenas sensaciones y si además coincide con intenso frío, se convierte en una experiencia inolvidable. No obstante el sentido común y no sobrevalorar nuestras capacidades son aspectos básicos a tener en cuenta sobre todo en invierno.
En cuanto a la toponimia del punto culminante, yo prefiero llamarlo Cobos o el Cobo que es como nuestros queridos vecinos llamaban a la cima. Por otra parte, en los mapas del S.G.E. el vértice se denomina Cobos y le otorga una altitud de 1796 mts. Que los de la parte de abajo (río Segura) le llaman Puntal de la Misa, pues vale. Que en el depósito de agua de la caseta cimera se rotuló no hace mucho PUNTAL DE LA MISA, pues vale. Recuerdo que el bar El Molino (junto al Pantano de Anchuricas) se llamaba así desde que se fundó pues es un antiguo molino. Hace pocos años lo arrendó un chico bastante "minimalista" que decidió rebautizarlo con el nombre de "El Molinete". Hoy se llama así.



Salimos de Prado Maguillo a las 8:42 con -7,8º C de temperatura.



Abandonamos Prado Maguillo no sin antes echar un vistazo a nuestro hermoso valle.


La pista desciende en busca del arroyo de los anchos para continuar por el fondo del valle hacia la "Cañá del Sabucal" (Cañada del Saucar).




Pasamos junto al "pantanillo" comunal de riego que se encuentra de esta guisa.


El camino asciende con una suave pendiente entre vastos pinares de laricio. Caminando por el paraje "los Oreanos" con los "Picachos Coloraos" de fondo.


Salgareños o laricios de gran porte salpican el camino. Asimismo podemos observar como el centro del 
valle esta abancalado formando huelgas y "piazos" que fueron usados como terreno de labor hasta no hace mucho y que están siendo colonizados por los pinatos que crecen furiosamente en estas fértiles tierras. Esta parte del valle no sucumbió a las sucesivas expropiaciones que los distintos órganos administrativos han realizado durante decenios y siguen llevando a cabo aprovechando la imparable despoblación de la sierra. El nulo interés por parte de la administración por fijar la población en las aldeas ha ocasionado un éxodo infame con el cual se ha dejado de "cautivar el monte", expresión que indica la relación íntima de los serranos con su entorno. Las injusticias han sido frecuentes en estas feraces tierras.


Avanzando junto al arroyo, que se encuentra helado en las partes más llanas, pasamos a la altura de Hoya Galdón, gigantesco anfiteatro rocoso.


Cartel informativo, colocado recientemente, que aporta datos sobre el pinar y que se encuentra junto a los restos de una antigua peguera.


Estamos llegando a la "Cañá" y la pista ahora se inclina bastante (en torno al 10%) y el valle se estrecha considerablemente.


Llegando a la Cañada del Sahucar.


La "Caña" no tiene luz ni agua pero, a pesar de ello, no ha llegado ha estar deshabitada. Una pareja ha resistido estoicamente durante unos años en los que era fácil abandonar. Poco a poco se están reparando algunas casas.


Tardamos poco en rebasar la aldea y volvemos la vista atrás para ver su compacto aspecto.


A la salida de la aldea, junto al arroyo, existe esta pileta donde podemos llenar agua. Ojo con la posible turbidez pues el agua se toma del arroyo. Mejor llevar agua desde la salida de la ruta.



Unos metros después encontramos un cruce con una señal de madera que tomaremos a la derecha vadeando el arroyo. Al fondo se ve la ladera este del Cerro de Góntar, extremo norte del calar, que fue arrasada en el incendio que se declaró en el verano de 2005 ocasionado por una tormenta seca.
El incendio de 2005


Cartel señalizador con los crestones de "El Rayo" de fondo.


La pista pasa a ser un carril que asciende suavemente en los primeros tramos y se construyó para dar servicio a la caseta de vigilantes de incendios de la cumbre. Existen también numerosas sendas usadas por los antiguos habitantes que accedían al calar de manera rápida y cómoda (la del palo del teléfono, la del portillo, etc.) y que hoy están prácticamente desaparecidas.


La Cañada va quedando abajo mientras que la nieve va aumentando su espesor. No ha nevado mucho pero ya sobrepasa el tobillo. El camino alterna tramos llanos con otros de fuerte pendiente y numerosas herraduras.


Llegando al Portillo Cerezo.


Al formar una especie de pasillo, el viento ha limpiado la nieve. Ahora tenemos un breve descenso.


Tras el descenso el camino gira a la izquierda en una amplia curva para ascender, nuevamente, de manera decidida. En esta zona es frecuente toparse con fauna silvestre.


Zona de pinar de repoblación que tapa algo las vistas.


En las zonas donde el viento se ha llevado la nueva capa de nieve, aparece otra capa más antigua completamente helada. El avance por la nieve, hasta ahora, no ha sido incómodo pero a partir de ahora hay que tener algo más de cuidado con el hielo oculto.



Pasando junto a las ruinas de una antigua "tiná". Podemos ver el camino de La Cañada a "Prao Espinosilla", Peña Rubia y el Yelmo.

Vista del Portillo Cerezo. Al fondo, muy nevado, se aprecia el Caballo Torraso en la sierra de Las Villas.


Tramo algo más exigente con picos del 16%.


El paso por algunas herraduras nos ofrece unas vistas fenomenales.


Vista de El Calarico y el Portillo (o Portillo la Losa) por el que discurre un antiguo sendero.



El pinar se acaba y estamos a punto de alcanzar la plataforma del calar. Cuando salimos solo teníamos en el cielo algunas nubes altas y viento ligero a moderado pero ahora estas nubes no presagian nada bueno para nuestros intereses senderistas. Además el viento arrecia.


Podemos ver ya al fondo al Calar de la Sima. La ventisca ha acumulado mucha nieve en la parte derecha del camino.

Seguimos avanzando y pronto tenemos nuevas cimas a la vista. El calar del Espino con su paradigmática silueta de barco invertido y el monte Acebeas.


La sima del calar, perfectamante visible desde el camino que ahora discurre cresteando. A nuestra izquierda aparece una gigantesca depresión o polje en cuya parte más baja se encuentra esa especie de corazón que vemos en la foto. En su fondo se abre un agujero en vertical de considerable diámetro que no es más que la boca de una sima profundísima o "Sorbeol". Hace muchos años la boca fue taponada por los pastores porque, según parece, las obejas caían en su interior "perdiéndose" en semejante abismo. El taponamiento consistió en algunos troncos cruzados con piedras encima. Pero el agua busca su salida y en 1994 subimos con unos amigos que intentaron bajar al fondo y vieron como la parte del tapón que quedaba estaba a punto de hundirse. Agotaron la longitud de cuerda y no tocaron fondo. Ni que decir tiene que es muy peligroso bajar a la boca de la sima. El karst de la Sierra de Segura.


Seguimos adelante y apreciamos la magnitud de la plataforma del calar. Es un laberinto kárstico en el que no es difícil perderse en caso de nevada intensa, fenómeno este nada raro por estos lares. Cabe destacar también la violencia de algunas tormentas estivales que azotan este desolado paraje.



Cierta parte de la superficie del calar se encuentra abancalada con hormas de piedra. Dada la precaria economía dominante hasta hace no tanto, toda la superficie susceptible de ser cultivada, lo era. Aquí se sembraba cereal, obteniéndose pésimos rendimientos. El cielo se va nublando cada vez más y el viento no da tregua.


El viento ha limpiado también esta parte del camino que ahora hace suaves toboganes. En la V del Portillo se ve claramente el Almorchón.



Curva a la izquierda y corta pero inclinada bajada para llegar a la Tiná del Calar, edificio ganadero de reciente construcción.


Esta debía ser la tinada primitiva, enfrente de la nueva.


La tinada dispone de un cuartucho adosado con chimenea que podría servir como refugio de emergencia. Lo malo es que está cerrado con llave. A la izquierda del chamizo vemos dibujarse nuestro camino.


Tras unas decenas de metros de llaneo nuestro camino vuelve a subir de forma decidida.


Bajo la superficie de la nieve aparece una capa de hielo.



Y en los ventisqueros el pie si que se hunde. Me acuerdo de mis polainas y mis raquetas.


El camino ha hecho de ventisquero y decido caminar por el borde apoyándome bien en los bastones.


Echamos un vistazo hacia atrás.


Hemos rebasado la cota 1700 y el viento nos sacude con ganas pero la grandiosa vista compensa. En primer término el espinazo calizo de la Cuerda del Mosco. Al fondo Las Banderillas y la sierra de Las Villas. Este día incluso se podían ver las cimas nevadas de Sierra Mágina a más de 100 kms.


Llegando a la antecima norte.


Ya vemos cerca la caseta de la cima con esa curiosa nube lenticular sobre ella.



Hacia el este gozamos, asimismo, de buenas vistas con el Majalón en el centro.



Superada la antecima norte, el camino desciende de nuevo para enfilar el último tramo de subida. Ahora podemos ver La Sagra.



Cartel indicador del PR que sube desde el cortijo de La Carrasca.


Alcanzada la cima vemos primeramente los Dientes de la Vieja.


El Embalse de Anchuricas.


Espectáculo visual.


La caseta se encuentra en muy buenas condiciones. Entro dentro de ella para refugiarme del vendaval y del frío intenso aunque no estaré mucho porque el tiempo no pinta bien.


Vamos a echa un trago de agua y... Mierda, se ha congelado.


Iniciamos el camino de vuelta y paramos un momento para fotografiar el Puntal de la Pililla y Umbría de los Anguijones y


el Calar de Cabeza de la Mora.



De vuelta, en el Portillo Cerezo. En el yelmo está nevando.


Y pronto la nevada nos alcanza a nosotros pero es una nevada débil que incluso nos agrada.



Arribamos a Prado Maguillo a las 12:50 horas.

Fecha de realización 5 de febreroo de 2012.
Época recomendada: Todas (en verano salir al amanecer) especialmente en invierno.
Dificultad: Baja (Media con nieve).
Fuentes: No.
Señalización: escasa.
Equipo: Botas, bastones y algo de agua y comida. Con nieve: polainas, guantes, protección solar y gafas de sol.


Tiempos de paso (correspondientes a una marcha con buen paso):

Salida de Prado Maguillo: 8:42
Cañada del Sahucar: 9:15
Portillo Cerezo: 9:42
Tiná del calar: 10:20
Cima: 10:55
Descanso: 10 min.
Llegada a Prado Maguillo: 12:45


video



1 comentario:

  1. Buenos días Roque, disfrutando del domingo verdad? me alegro que lo pasaras bien, nosotros no salimos por miedo al hielo y a las bajas temperaturas. Espero que este domingo podamos salir a dar una vuelta. Un abrazo.
    Fdo. Jose Manuel

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